jueves, 12 de noviembre de 2009

DESPUÉS DE LA RUPTURA, MALTRATO



3.1) DESPUÉS DE LA RUPTURA, MALTRATO



“Los intentos de cualquier progenitor para impedir, obstaculizar o destruir los vínculos de los hijos con el otro padre, tienen graves consecuencias para los hijos. Es una forma grave de maltrato y de abuso infantil”, explica el psicólogo Julio Bronchal, autor del estudio “Atentados en contra del vínculo de los hijos con el padre no custodio: el síndrome de alienación parental”.


Un caso típico la instrumentalización de los menores suele seguir el siguiente esquema: el progenitor que ostenta la de la custodia de los hijos, normalmente la madre, abusa de su posición e influencia sobre los niños para torcer sus sentimientos hacia el otro padre, destruir, sabotear y dificultar las normales y necesarias relaciones de los menores con el otro progenitor. Si estas manipulaciones tienen éxito, los menores pueden llegar incluso a rechazar, infundadamente y sin experiencias directas y objetivas que lo justifiquen, al otro progenitor.

Según Bronchal, “algunos comportamientos característicos del SAP son impedir que el otro progenitor ejerza el derecho de convivencia con sus hijos, desvalorizarle e insultarle en presencia de los niños y cuando está ausente, e implicar al entorno familiar propio, como un nuevo cónyuge o los abuelos, en el lavado de cerebro”. También se suelen ridiculizar los sentimientos de afecto de los niños hacia el otro progenitor, premiar las conductas despectivas y de rechazo hacia el otro padre, o aterrorizar a los niños con mentiras con la figura del progenitor ausente insinuando o diciendo abiertamente que pretende dañarlos o, incluso, matarlos.

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